lunes, 1 de mayo de 2017

EMPLEO Y DIVERSIDAD: LA GRAN BATALLA.










Hoy, con motivo del Día del trabajador, he decidido realizar una entrad especial puesto que este es un tema que a las personas autistas como yo nos afecta muy gravemente. Más del 42% de las personas con discapacidad intelectual de España no tiene trabajo. Para aquellos con diversidad neuronal la tasa de ocupación ronda solo el 30%. Los trabajadores con discapacidad cobran mucho menos que sus compañeros. Se nos subestima y se nos esquiva sin razón. Todas y cada una de estas barreras son aquellas a las que tenemos que enfrentarnos en el dia a dia a la hora de encontrar un trabajo digno ajustado a nuestras capacidades y características.


Pero que es lo que nos lleva a estar en tan penosa situación?. En este artículo voy a centrarme más desde las perspectivas del TEA, pero he de recordar que todas aquellas consideradas con una “discapacidad” mental  o psíquica sufren casi los mismos problemas. Vamos a relatar, sin tapujos, las dificultades y barreras que sufrimos las personas con diversidad (y en especial aquellas con diversidad intelectual y TEA) para encontrar y mantener un trabajo.


Los factores sociales: ni “niños”, ni “locos”.



En primer lugar cabe destacar que la sobreprotección de los hijos ha llevado a muchos a una incapacidad aprendida  del entorno familiar o social, dado que no han podido explorar sus límites, acabando por ser carne de encierros en la casa paterna  o centros de dia. Todos, dentro de nuestras capacidades podremos ser mucho más independientes de lo que tradicionalmente se nos ha imaginado.
Después, y no menos importante está el capacitismo que aun impera en las empresas e instituciones. Un Autista tiene muchas menos posibilidades de conseguir empleo que un sordo o un ciego. Sirva esta tabla de ejemplo:




Tipo de discapacidad
Física y otras
30,4(tasa de actividad)
-
Intelectual
15,5
-
Mental
15,9
-
Visual
37,8
-
Auditiva
44,2
-











Grado de discapacidad
33% a 44%
40,1
45% a 64%
28,9
65% a 74%
12,3
75% y más
12,6



La visión capacitista aún nos caracteriza como dependientes, inocentes ingenuos y pueriles además de problemáticos y peligrosos. Muchos empleadores realmente se niegan por esas razones, sin pararse a distinguir cuales son nuestras diferencias y las posibles dificultades. Asocian cualquier tipo de diversidad funcional con trastornos psicóticos graves, fomentando con eso su visión de seres incontrolables, locos y peligrosos para los compañeros y el buen funcionamiento de la empresa.
Así mismo, el bullying sufrido en las diferentes etapas de la vida, la incomprensión por parte de las demás personas, la ansiedad social… juegan un papel muy importante a la hora de anular la iniciativa de las personas con diversidad. Sin diagnósticos que mejoren la situación, sin educación finalizada por el acoso escolar o por la falta de adaptaciones, tenemos como resultado una alta tasa de personas con discapacidad en trabajos precarios o inactividad. Que pueden llegar a  destruir a una persona
La vida plena en la comunidad, el deseado empleo y la consiguiente superación de la  inactividad,(de la que hablare más adelante)  se potencian cuando promovemos para la persona con discapacidad la Autodeterminación y la autonomía.

Como ejemplo de todo lo anterior, aquí os dejo un artículo realmente impactante sobre lo peor de estos  efectos sociales en una persona. 



Formación y empleo: el estigma de los trabajos de baja cualificación



Otro gran problema para el mundo laboral que nos enfrentamos y que es más evidente cuando tenemos ya una formación relacionada con el mismo,  es lo irregular de los empleos:
La mayor parte de esta oferta de empleo son aquellas de trabajos de baja cualificación del estilo de jardinero, empleado de limpieza o mozo de almacén. Aunque el problema en si no es la existencia de estos empleos, puesto que cualquier trabajo es necesario (yo misma me he formado como jardinera y pinche de cocina y puedo asegurar que en estos campos se encuentran grandes profesionales), si lo es, la preeminencia de ellos en las webs e instituciones de empleo. Gracias a esto, se he creado una imagen de las personas neurodiversas que nos relaciona íntimamente con estos empleos y el exceso de su uso mediático solo hace que sintamos que no podemos optar a nada más.
¿Por qué se permite esta imagen? A las personas con problemas de visión y de oído se les representa como miembros de la clase media que trabaja en un entorno de oficina. Esta imagen da una idea de posibilidades muy fuerte y el que nosotros carezcamos de una parecida en las instituciones (incluidas las instituciones y fundaciones a favor de la diversidad) desanima. Así mismo esto se relaciona con el capacitismo que antes mencione: en muchos trabajos “medios”, cuando se ofertan, no se dirigen a las personas neurodiversas cerrándonos en un campo de trabajos poco cualificados.
Sumándose a lo anterior, siendo esto un fallo sistemático por parte de las instituciones, está la oferta de formación que la persona “discapacitada” psíquica o intelectualmente puede optar a estudiar. Allí encontramos nuevamente la abundancia de talleres de jardinería, cursos de carretillero, pinche y otros tipos de auxiliar o trabajo básico (como prueba buscad cursos para discapacitados psíquicos)respondiendo a las demandas falsas y estereotipadas que nos hacen creen las empresas del mundo laboral. Aunque existe alguno que otro que trata la grabación de datos o la archivística, no se ven curso de SAP, inglés, RRHH y otras formaciones que las empresas si valoran.

Diversidad funcional vs intelectual : la doble discriminación.


Si un ciego o sordomudo solicitase una adaptación de su puesto de trabajo en base a sus deficiencias, jamás se le tacharía de inútil y de ser incapaz de realizar su trabajo.
Sin embargo ¿Por qué a una persona TEA  o con diversidad intelectual si? ¿Por qué con nosotros no es igual?
Mientras que  las adaptaciones para personas con diversidad funcional son sistemáticas y están a la orden del dia, en el caso de una persona autista no es así ni mucho menos. Para una persona TEA el simple hecho de solicitarlas, no solo hace que le tachen de inútil, sino que le enseñan que debe mentir sobre sus dificultades y las adaptaciones  que necesita para “mantener el puesto de trabajo”.  Hoy en dia, el solicitar una adaptación en el trabajo por parte de un autista es recibido como si este fuese incapaz de realizarlo. Hemos de luchar y señalar una y otra vez que somos profesionales y hacer ver que nuestra adaptaciones, no solo nos ayudan a nosotros sino a todos: el establecimiento de esquemas, tablas que organicen el trabajo o la lectura fácil, son beneficiosos para cualquiera y hace del entorno de trabajo, un lugar más comprensible y cómodo donde realizar nuestras labores.
Hoy en día en España no se disponen de datos oficiales sobre la situación laboral de las personas TEA pero estudios realizados a nivel internacional ponen de manifiesto un lento avance en relación a las mejoras en el empleo y en su accesibilidad. Por ejemplo, en el año 2007, en el Reino Unido sólo el 15% disponían de un empleo a tiempo completo y casi diez años más tarde este porcentaje apenas ha variado ni ha tenido una mejora considerable situándose en el 16%.
Asimismo, el 77% de las personas con TEA que fueron consultadas se encontraban en situación de desempleo, sin embargo, el 53% manifestaba el deseo de trabajar, y están en búsqueda activa de empleo sin unos buenos resultados.
Estos números y porcentajes desgraciadamente demuestran  que las personas TEA es uno de los colectivos que tiene mayores dificultades de acceso al empleo. Como bien quedaba demostrado con la tabla anterior.
Mientras el entorno laboral y las personas que lo dirigen no cambien, seguirá siendo necesario que, como hasta ahora, nos tengan que enseñar a mentir en las agencias de empleo para tener una pequeña posibilidad de conseguir un puesto y demostrar lo que valemos.

El 2% y la “voluntaria” contratación.



El Real Decreto Legislativo 1/2013, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley general de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social (art. 42) establece que toda empresa pública o privada con 50 o más trabajadores tiene que reservar el 2% de su plantilla para la contratación de personas con discapacidad.
Bien, hoy en día, sabemos que aunque esta ley es una obligación cumplirla, en la práctica no se hace, y muchas empresas se la saltan.
No solo se necesitan castigos más severos, si no que se ha de fomentar la contratación de personas  con diversidad psíquica y mental, dado que, como muestran las anteriores encuestas, no conseguimos ser valorados para esos puestos.

La brecha de género. El arte de pagar menos.



El sexismo en el trabajo nos afecta igualmente.
En 2013 el salario anual bruto de las personas con discapacidad era de 19.138,6€, un 16% más bajo que el del resto de la población, brecha que ha ido aumentando progresivamente en estos años (del 10% en 2010 al 16% actual).
En el caso de las personas con discapacidad intelectual las diferencias salariales son elevadas, tanto en el salario anual, mensual y hora. Su salario medio anual es del 61% del salario medio, y por hora, cobran 7,5 EUR mientras que la media del resto de la población es de 14,7 EUR, prácticamente el doble.
El salario mensual neto de los hombres con discapacidad es más alto que el de las mujeres; la brecha de género, sin embargo, es en el caso de las personas con discapacidad más reducida que en el caso de las personas sin discapacidad, ya que los hombres con discapacidad cobran menos que los hombres sin discapacidad, mientras que en el caso de las mujeres el salario neto es algo mayor tras deducciones fiscales y cotizaciones.
Las personas que luchamos por los derechos de cualquier tipo hemos de unirnos para acabar con estas discriminaciones y reconocer como se solapan unas con otras.


La lacra de las prácticas no remuneradas


Aunque sé que las prácticas no remuneradas son el tumor sobre el que se asientan muchas empresas y nos afecta a todos, esta injusticia es más prevalente para las personas con diversidad como yo.  Las empresas conocen y abusan de la desesperación que tenemos por al menos llenar el CV con prácticas y de las asociaciones por tener convenios con los que dar una imagen de medio-triunfo.
Somos más vulnerables ante los empresarios sin escrúpulos que nos quieren para trabajar como si fuésemos un empleado más sin pagarnos el sueldo durante meses, para luego alargar las prácticas y no contratarnos al final.
Desgraciadamente esta es una realidad a la que se enfrentan muchas personas con diversidad, buen ejemplo de ello fue la experiencia de mi pareja,  que estuvo haciendo prácticas no remuneradas durante más de 6 meses.
Solo una estricta regularización de este abuso podrá acabar con él para siempre.

Las miserias de la inactividad



¿Cuál es el resultado de todo esto?: que muchos hombres y mujeres autistas acaben inactivos. Esto lo que significa es que no estudian, ni trabajan, están altamente excluidos de la sociedad.
Las personas con discapacidad intelectual que no tienen trabajo, o no están en un proceso de búsqueda activa de empleo, hacen casi 145.000 personas.
Según los datos recogidos en el informe ODISMET 2016, la tasa de actividad, de las personas en edad laboral, del colectivo con discapacidad intelectual se sitúa en el 30% frente al 78% en el caso de las personas sin discapacidad. Es decir, 122.000 personas inactivas por el simple hecho de tener una discapacidad intelectual.
El propio Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntaba en 2014 una tasa de paro del 42% en personas con discapacidad intelectual en España. Sumando este alto porcentaje de paro y el número de personas con discapacidad intelectual que no están activas,  llegamos a 144.513 personas.

Estas personas tienen derecho, tenemos derecho, a algo mejor. Solo unos pocos cambios son necesarios para conseguir que muchas personas se sientan realizadas, que puedan vivir con  independencia y ayuden a  crear una sociedad mejor.
Exigimos no solo leyes, sino respeto, comprensión e integración.
 El Día de los Trabajadores debería ser un día que todos tuviéramos derecho a celebrarlo, seamos como seamos.








3 comentarios:

  1. Hola Cristina,
    Me llamo Raquel Robles y soy actriz y periodista. Te escribo para pedirte ayuda con una obra de teatro que estamos creando. Estuvimos hablando con Araceli de la Asociación de Asperger de Madrid y nos dijo que probablemente querrías colaborar. Se trata de una obra de crítica social que tenemos pensado mover por Madrid, la crítica se haría desde el punto de vista de una persona con Asperger, por eso nos gustaría conocerte y que nos dieras tu punto de vista. Creemos que es un tema que no se suele tocar y es por esto que queremos estar muy informadas, para poder transmitir las cosas tal como son, no como la gente creen que son. Espero tu respuesta, te dejo mi mail:
    raquelgr74@hotmail.com
    ¡Muchas gracias!
    Saludos,
    Raquel

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  2. Todos queremos trabajar y ser utiles. Ojala pronto exista un mundo donde a la gente no se le impida ganarse el pan

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  3. Tod@s tenemos derecho a un empleo digno y estable con nuestras capacidades y dificultades no tenemos derecho a la discriminacion

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